Cordillera de Huife, Araucanía, Chile.

Si había algo que necesitaba después de dos meses con mucho trabajo en bodas, era salir un rato a la naturaleza plena, en donde no hubiese señal de celulares ni luz eléctrica. Si bien el lugar donde vivo, Villarrica, se caracteriza por tener lindos paisajes y mucho verde, hay lugares que me dan plena satisfacción. Y pensé en un lugar que había visitado hace tres años, un lugar alejado de todo, rodeado de montañas y quebradas, en pleno lugar donde antes habitaban glaciares, cerca de Huife, hacía la cordillera.
Llamé a mis amigos, nos coordinamos muyyy rápido y emprendimos camino. Sin mucho equipaje, sin mapas, pero con las ganas de encontrar verdadera paz, dentro de una fecha tan caótica e hipócrita como navidad.
Les cuento más de la historia en fotografías :
Con música es más bonito :)

Este soy yo

Aquí Felipe :)

Y gus :)

Esta fotografía es de la Laguna Llancalil, de impactante tranquilidad. Fue un hermoso ocaso ese día.

 

Algo que quedó para la anécdota fue cuando tratamos de saltar un cerco, ya era de noche y no veíamos muy bien donde nuestro pies buscaban apoyo, en eso Felipe grita acusando que algo le había picado y después de hacer mucho ruido todos, nos quedamos callados y escuchamos un zumbido muy fuerte. ¡Habíamos pisado un panal! Entre todo la euforia, resultamos con varias picaduras pero salvos, jajaja cosas que pasan.

Cuando cayó la noche, buscamos refugio a las orillas de un Río, fue muy difícil llegar, sobre todo por que ya era de noche y no sabíamos la ruta. Pero pudimos llegar a la rivera del río y buscar un lugar donde dormir.

Sé que no es la mejor foto, pero el cielo estaba hermoso. Ese era nuestro techo, cuando despertábamos en medio de la noche,veíamos las estrellas y se escuchaba el sonido del río. Increíble!

Luego de eso estar en Huife, decidimos bajar hacía el Caburgua y dormir en Playa Blanca, este fue el paisaje que nos esperaba.

A pesar del resfrío que me agarré y de terminar con mi pie hinchado por culpa de las picaduras, fue un viaje cortito pero hermoso.

Espero arrancar de nuevo y disfrutar de la tierra.

P.s: Algunas fotografías son obra de Felipe, el amigo que apaña a todas! :)

Share onFacebook Tweet toTwitter Pin onPinterest EmailSubscribe
María Pía de Oliveira - 02/01/2014 - 20:45

Ohhhh justo con Julio (mi pololo) queríamos arrancarnos a algo así… sin gastar mucho, alejarse. Siento que lo necesito!
A todo esto… con ese mini accidente del panal yo quizás no la cuento… ¡ que peligroso! soy alérgica a las picadas de abeja…!