Perú en mi retina

Ya en la última parte de nuestro viaje por una pequeña parte de Latinoamerica, tomamos rumbo a Perú desde Ciudad de La Paz.

Cuzco, su gente y el barrio de San Blas tenían para nosotros historias y momentos que sin duda marcan algo en nuestras vidas. Dentro de la historia de fotografías, encontraran a la persona, que sin duda marcó mi viaje, con un extracto escrito por Simón, conocerán lo que es el corazón de nuestra Latinoamérica, descuidada, desprotegida y de sueños destruidos por la realidad.

Perú nos vío al entrar con sonrisas, al salir con interrogantes y sugestiones.

Con música de acompañante, les dejo la historia “Perú en mi retina” .

¿Recuerdan lo que les hablaba en un principio?

Dejaré el extracto de una crónica escrita por Simón:
“…Se nos acercó un niño a mirarnos sentados junto a nuestras mochilas y la guitarra sonante que apretaba entre mis brazos. “¿Cómo te ha ido?” le preguntó Gino después de saludarlo. “Bien”, contestó el niño mirando el piso y se quedó así un rato mientras yo cantaba cualquier cosa. Enrique era su nombre y tenía diez años; nos contaba de sus días, de su trabajo vendiendo pequeñas artesanías a los turistas desde las 8 de la mañana hasta las 10 de la noche, de sus deseos truncos de ir al colegio, de que vivía donde estaban las antenas y apuntó con su morena mano la zona más alta de la ciudad. Contaba que él y su padre hacían las artesanías: pequeños cóndores y llamas que portaban llaveros.

Por un momento me detuve a verme con mi mochila y mis porquerías y ya no quise cantar más, solo quería escuchar su voz de niño gigante, su risa rota, sus palabras quechuas, sus sueños apagados. La impotencia se hizo tan grande que llenó nuestros ojos y nos apretó el pecho, por un instante me odié y odié las ridiculeces del hombre andante, odié mis fotos y mis zapatos, odié a los turistas y sus mapas, el dinero de sus bolsillos me dio asco y el olor de sus perfumes me dio risa… Sólo quería escuchar su voz.”

Sin planearlo mucho fue un viaje increíble junto a buenos amigos y compañeros.

Espero que hayan asimilado la historia mediante de fotografías tomadas con el alma.

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Juana Rosa Escanilla Olivos - 27/11/2013 - 02:03

¡¡¡Muy lindooooo!!!!

Simón Villalobos - 24/06/2014 - 20:03

Hermoso! Me ví y me encontré, sacudido por esos días. Lo mejor del viaje no fueron los lugares, fueron las enseñanzas.